
Materiales
- Un recipiente de vidrio o cristal de fondo plano.
- Un embudo de plástico de igual diámetro al de la boca del recipiente.
- Una regla rotulada.
- Un cuaderno
Armando nuestro pluviómetro casero
Empezaremos, preparando un itinerario para realizar nuestras mediciones de pluviosidad. Para lograrlo, tomaremos (en un cuaderno) las notas de diferentes días. Es recomendable realizar una especie de cuadro con todos los días de la semana o del mes, dependiendo de lo amplio de nuestro estudio. Una vez hecho nuestro cuadro de recolección de datos, estaremos listos para realizar la experiencia de manera individual.

Ahora, tomamos un recipiente de cristal y lo colocamos en un lugar abierto a una hora determinada, con un embudo plástico sujeto en la boca de dicho recipiente. Se recomienda en la mañana para que el recipiente pueda recolectar toda la humedad y las precipitaciones que caen durante el día.
Al día siguiente, con una regla rotulada realizamos la medición de los milímetros de agua que se han recolectado durante el día. Luego, vaciamos el recipiente y lo colocamos nuevamente para la próxima medida. De esta manera, repetimos el experimento tantas veces como tengamos estipulado en nuestro cuadro de toma de datos.

Una vez culminadas todas las medidas de nuestro cuadro, procedemos a realizar un gráfico en donde colocaremos en el eje X los días y en el eje Y, los milímetros de altura. De este modo, podremos visualizar la variación de la pluviosidad por cada día de estudio, así como, calcular el promedio de precipitaciones durante el período de estudio, datos que nos serán útiles para presentar un informe.
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