El objetivo de un motor es generar movimiento a partir de fuentes de energía. Dichas fuentes pueden ser de diferentes orígenes y una de las más limpias, es sin duda, la que se deriva del magnetismo. Pierre Curie, postuló un principio que consiste en la pérdida de la capacidad magnética de ciertos materiales cuando son calentados (Efecto Curie). Utilizando esta propiedad de los metales, podemos crear un motor utilizando un campo magnético y una fuente de calor, lo suficientemente intensa para retirar la propiedad magnética de un metal y hacer que se aleje del campo magnético, aún siendo un metal como el hierro o el níquel.




